viernes, 15 de junio de 2007

Educación y Evangelización

Nadie duda de la importancia de la educación. Interactuar en internet requiere no sólo de los conocimientos básicos del sistema cuanto de un mínimo de criterio, de inteligencia, discernimiento y ética.

Los niños se enfrentan a una primera fase de educación paterna para ampliarla luego en un combinado familia-escuela-amigos que les ayuda a formarse como personas. Enseñamos a los niños a ser correctos, comprensivos, respetuosos, les ofrecemos valores éticos y les damos una formación académica con amplios conocimientos humanistas y técnicos, todo ello con la finalidad de hacerles personas críticas y consecuentes de sus actos, conscientes de su entorno y con capacidad para evolucionar a lo largo de toda su vida.


La educación debe prolongarse y proyectarse en todos los ámbitos de la existencia humana, incluído Internet en el que lo exquisito y lo grotesco cohabitan.

La tarea educativa para con los más pequeños y jóvenes, la cual no puede limitarse al manejo instrumental de los medios, sino que también ha de desarrollarse en el ámbito familiar y escolar, a fin de hacer de ellos un público maduro y responsable mediante un adecuado y sano sentido crítico. Esta misión incumbe igualmente a la Iglesia en la catequesis, en la enseñanza religiosa y en la formación permanente de los padres y agentes de pastoral.

Sitios para todos los gustos, ideologías contradictorias, intereses marcados, ventas, remates, oraciones, religiones, horóscopos, esoterismo, conferencias, foros, chat, videos, educación, deseducación; todo cabe en internet. Amalgama contagiosa, herramienta poderosa. Todo a un click.

Es reto para nuestra labor pastoral una auténtica evangelización en la que, más que la promoción de actos piadosos (a veces alienantes) se pueda ofrecer una educación integral basada en los criterios del evangelio: El respeto por el otro, el amor a los hermanos, el servicio desinteresado a los demás, la capacidad de discernimiento, la formación en la verdad y en la libertad.

Los presupuestos éticos de una comunicación social conforme a la dignidad de la persona y del bien común, desarrollar la capacidad de innovación y la creatividad, a la vez que la integración y la solidaridad se han de contemplar de forma prioritaria en la tarea evangelizadora.
Ser católicos implica ser coherentes. Evangelizar Internet es un gran desafío pastoral.

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Evangelizar en Internet
Evangelizar por Internet, evangelizar Internet

martes, 12 de junio de 2007

Producción de contenidos Web



Lo religioso en Internet: ¿obstáculo o acierto?

La proliferación de sitios religiosos en Internet aumenta vertiginosamente, ofreciendo al usuario una atractiva y ambivalente gama de posibilidades espirituales, ante las que, si no se tiene un criterio claro, terminarían sumergiendo al navegante en el mar profundo del sincretismo religioso.


Siguiendo a Luis Ignacio Sierra en su escrito Religiosidad on line el nuevo milenio se presenta con perspectivas claras de pluralismo religioso multimedial. Nuevos modos de ver, sentir, participar, percibir y visibilizar lo religioso a través de la red mundial de Internet, con un sinnúmero de posibilidades pero, igualmente con no pocas limitaciones y cuestionamientos para el creyente.


En el capítulo III Encontrar a Dios en el ciberespacio el autor destaca la presencia de la Iglesia Católica en la red y su esfuerzo por ofrecer auténticas razones para la esperanza y el anuncio de Jesucristo como camino, verdad y vida del mundo para todas las épocas. Resalta algunos sitios católicos construidos con entereza, con objetivos y metas claras y contenidos de sana doctrina. Y a la vez presenta ejemplos de sitios Web protestantes y portales de otras religiones y sus alcances, enfatizando el progreso que el fenómeno religioso ha tenido durante los últimos cinco años.

Al intervenir en el Congreso Continental Iglesia e Informática en Monterrey (3 de abril de 2003), el cardenal Colombiano Darío Castrillón Hoyos presentó un análisis del fenómeno religioso en Internet y ofreció pautas para la evangelización en la era digital.

Características propias del fenómeno religioso en la Web

"El secularismo virtual" La secularidad se presenta no ya como ausencia de elementos sagrados, sino como ofrecimiento, casi comercial, de religiones sin sacro o con un concepto irreal de lo sacro, hecho a la medida del ser humano.

"El relativismo on line" En Internet nada es absoluto, ni siquiera la verdad. Al entrar en la Red, el navegante encuentra múltiples propuestas de felicidad que se le ofrecen con argumentos muy atractivos, con múltiples promesas de una vida mejor, de superación personal, pero sin referencia a la verdad de sus contenidos.

"El sincretismo digital" Desde el punto de vista religioso, Internet se presenta como un instituto de belleza interior, como un gimnasio psico-físico en el que se reciben extraordinarias lecciones de sabiduría comprimida.

"Relación entre Web y libertad" como aspecto particular del fenómeno religioso en Internet.«Internet es como el altar en el que se rinde culto al concepto de libertad nacido en los albores de la última modernidad, donde esta palabra ha asumido diferentes características míticas.

Estas características propias del fenómeno religioso en la web constituyen un serio obstáculo para el encuentro pleno con Dios a través del ciberespacio, pero a la vez se convierten en un gran desafío para la Iglesia Católica que a través de este medio pretende evangelizar y propiciar el encuentro personal con Cristo.

La Iglesia, en cuanto trasmisora de la Revelación de Dios, tiene la tarea de comunicar la Palabra y debe alentar el uso de Internet para el bien común, para el desarrollo de la paz y de la justicia, en el respeto de la dignidad personal y con espíritu de solidaridad.

La red es "el areópago" de nuestro tiempo, el instrumento para difundir el mensaje cristiano, pero es necesario educar en su utilización, pues al igual que en toda realidad que nos rodea, el elemento positivo se contrapone al negativo, creando confusión y falsos valores.


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lunes, 11 de junio de 2007

Bienvenidos a Web 2.0

Hola a todos(as).
Hoy quiero compartir con ustedes este artículo publicado en el periódico El Colombiano el 10 de Junio de 2007. Seguramente su lectura atenta nos hará reflexionar sobre el papel de la Iglesia y sus desafíos pastorales en este campo.
Sus aportes y comentarios son útiles a la hora de construír juntos este proyecto inédito para muchos de nosotros.



Viaje por un camino en el universo virtual.


Los sitios que han marcado el éxito expansivo de la World Wide Web en los últimos años se caracterizan por ofrecer un tipo de servicio que interese a mucha gente de manera accesible, amistosa y preferiblemente de manera gratuita.



¿Necesita encontrar una información específica en cualquier parte del mundo? Aquí están miles de enlaces en segundos. ¿Necesita ver su correo desde cualquier computador? Aquí tiene su cuenta de email fácil y con enorme capacidad de almacenaje. Pero los sitios que lideran los nuevos movimientos de la red hoy ofrecen otro tipo de servicio: un espacio abierto para que cada individuo personalice a su medida. Ese es su concepto clave y no necesitan producir contenidos porque son los usuarios/as quienes los proveen.


Es la Web 2.0 y está en pleno auge. La mayoría de estos sitios ha tenido un desarrollo rápido formidable, en buena parte gracias a su popularidad entre las generaciones más jóvenes que han crecido mucho más cerca de internet, cuya experiencia web ha estado marcada por la banda ancha o inalámbrica (la mayoría no sabe lo que era internet vía telefónica 'dial-up' con un modem lento y ruidoso) y está reemplazando rápidamente email con mensajes instantáneos vía celular o chat.




La Web 2.0 ofrece la posibilidad de vivir existencias paralelas y cada vez aumenta más el interés de los usuarios por sumergirse en otras realidades. Ser otro que no se es, buscar el alter ego en la pantalla de un computador, vivir como si fuera una certeza aquello que se imagina.


La Web 2.0 es un desafío ya no sólo para los medios tradicionales sino también para los que hasta hace poco eran vistos como los jóvenes más innovadores: Yahoo! o Google, que se han hecho grandes rápidamente y ahora enfrentan el hecho de que otra gente, con nuevas ideas, no se contenta únicamente con estar en frente de la pantalla consultando su correo o esperando una lista de enlaces sobre una consulta.


La denominación general de estos sitios es 'sociales' y básicamente se dividen en dos categorías, aunque algunos pertenecen a ambas: sitios colaborativos, en los que los usuarios participan en un proyecto común, como los que se crearon para canalizar información y ayuda para las víctimas del tsunami en Asia o el huracán Katrina en Estados Unidos. También está la enciclopedia virtual Wikipedia o Digg.


La segunda categoría es la de los 'Me Media' llenos de miles de páginas personales con opciones de contacto con otros miembros de la comunidad virtual específica. Sitios con un caracter mixto, espacios personales en los que cada quien pone una etiqueta a sus temas de interés, incorporando una lista pública que le permite interactuar con otros usuarios afines.

Los fenómenos 'socio-tecnológicos' que marcan la nueva fase de la Web tienen que ver con una simbiosis de individualidad y sentido colectivo, con una propensión a entablar contactos con extraños/as y con explotar dos pasiones humanas muy antiguas: exhibicionismo y voyeurismo. La combinación de elementos es muy particular, muy propia de este comienzo de siglo XXI y no se puede pretender ignorar como una moda pasajera. Eh ahí un gran desafío pastoral.