Nadie duda de la importancia de la educación. Interactuar en internet requiere no sólo de los conocimientos básicos del sistema cuanto de un mínimo de criterio, de inteligencia, discernimiento y ética.
La educación debe prolongarse y proyectarse en todos los ámbitos de la existencia humana, incluído Internet en el que lo exquisito y lo grotesco cohabitan.
La tarea educativa para con los más pequeños y jóvenes, la cual no puede limitarse al manejo instrumental de los medios, sino que también ha de desarrollarse en el ámbito familiar y escolar, a fin de hacer de ellos un público maduro y responsable mediante un adecuado y sano sentido crítico. Esta misión incumbe igualmente a la Iglesia en la catequesis, en la enseñanza religiosa y en la formación permanente de los padres y agentes de pastoral.
Sitios para todos los gustos, ideologías contradictorias, intereses marcados, ventas, remates, oraciones, religiones, horóscopos, esoterismo, conferencias, foros, chat, videos, educación, deseducación; todo cabe en internet. Amalgama contagiosa, herramienta poderosa. Todo a un click.
Es reto para nuestra labor pastoral una auténtica evangelización en la que, más que la promoción de actos piadosos (a veces alienantes) se pueda ofrecer una educación integral basada en los criterios del evangelio: El respeto por el otro, el amor a los hermanos, el servicio desinteresado a los demás, la capacidad de discernimiento, la formación en la verdad y en la libertad.
Los presupuestos éticos de una comunicación social conforme a la dignidad de la persona y del bien común, desarrollar la capacidad de innovación y la creatividad, a la vez que la integración y la solidaridad se han de contemplar de forma prioritaria en la tarea evangelizadora.
Ser católicos implica ser coherentes. Evangelizar Internet es un gran desafío pastoral.
Temas relacionados 
Educar para la sociedad de la información y de la comunicación: una perspectiva latinoamericana
Evangelizar en Internet
Evangelizar por Internet, evangelizar Internet


